sábado, 16 de noviembre de 2013

Apagón del Zaragoza

El anecdótico apagón sucedido en el descanso del partido fue fiel reflejo de la actuación del Zaragoza en la 14º jornada de Liga Adelante. Paco Herrara llegaba al estadio de La Victoria de Jaén en la cuerda floja, con el Zaragoza como 15º clasificado. En cambio, los locales, llegaban al encuentro como 14º clasificado,  en una gran racha de resultados, habiendo conseguido 13 puntos de 18 posibles en las últimas jornadas. El nombre del estadio jienense iba a hacer referencia al desenlace de su equipo en el partido. El pie derecho de Jozabed y la cabeza “pelada” de Óscar Quesada colocarían al Zaragoza a un punto del descenso.

Paco Herrera con pie y medio fuera del club tras la derrota (Enrique Cidoncha, Heraldo de Aragón)



El inicio del partido fue reflejo de su desenlace. Un Zaragoza temeroso, que debía jugar contra la presión, contra un Jaén que salió a morder, que competía desde el desafío de seguir escalando posiciones en la tabla. Poco a poco, conforme corría el tiempo en el marcador, el conjunto de Paco Herrera fue acumulando posesión, pero una posesión inefectiva. El juego era plano y previsible contra un Real Jaén que estaba perfectamente ordenado en un 4-1-4-1.

Fue en el minuto 21 cuando los miedos del Real Zaragoza comenzaron a hacerse realidad. Un gran balón en largo de Jozabed buscando a Machado desembocó, tras un gran centro de este, en el primer gol de Quesada. Los defensores zaragocistas se miraban entre sí buscando culpables, pero no los encontraron. La desconfianza y la presión generaron un gran miedo al fallo, ese era el verdadero culpable. Responsable también, de que el conjunto no lograra reponerse al gol en contra y de que siguiera dando síntomas de desgana. En ataque, un escaso dinamismo y aún menos movilidad fueron sus credenciales.

Entra la desgana y el miedo llegó el segundo gol del Real Jaén en el minuto 40 de la primera parte. Una falta lateral lanzada de manera magistral por Jozabed, fue rematada de nuevo por el mediocentro Óscar Quesada en el borde del área pequeña. Un agujero en el centro de la zaga aragonesa posibilitó el gol, sin apenas oposición, al futbolista del Real Jaén. La posible bronca de Herrara en el descanso o el doble cambio del Zaragoza al comienzo de la segunda mitad, mejoraron el juego del Zaragoza, aunque se antojaba difícil presenciar un juego más pobre de los aragoneses que el mostrado en la primera mitad.

El Real Zaragoza pisó el campo rival en cinco minutos, más que en toda la primera parte. René realizó un par de buenas intervenciones y evitó que Roger y Víctor recortaran distancias. Pero en el minuto 77 del partido llegó la estocada del Real Jaén. Una recuperación en el medio, con el Zaragoza volcado en ataque, significó el tercer y último gol del partido, obra de Curto. Jozabed fue, nuevamente, el encargado de dar el pase de gol a Curto.


Se podría decir que peor no le podrían ir las cosas al conjunto de Paco Herrera, pero en los minutos finales del encuentro, una acción estúpida de Barkero, desembocó en su posterior expulsión. La desesperación de los jugadores zaragocistas derivaron en varias acciones agresivas, mientras, en la grada del estadio de La Victoria, solo se podían oir olés en los pases y ovaciones para los jugadores sustituidos. Óscar Quesada se llevó la ovación de la tarde a los gritos de “Óscar, Óscar”. Esta victoria deja al Real Jaén muy cerca de los puestos de Play Off con veinte puntos, mientras que la derrota del Real Zaragoza lo coloca a un punto de los puestos de descenso y a Paco Herrera con pie y medio fuera del club.


Christian Sánchez de la Blanca Portillo | @delablanca10

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