El Real Madrid cuenta en su plantilla con un jugador brutal en registros goleadores, como Cristiano Ronaldo; jugadores con sacrificio y calidad para hacer funcionar al equipo, como Xabi Alonso y Modric; revulsivos en el banquillo como pueden ser Jesé y Di Maria y muchos más... pero hasta la llegada de Francisco Alarcón "Isco", el club blanco solo disponía de un jugador de los llamados "distintos", ese era Mesut Özil.
¿Qué es o cómo se puede definir el adjetivo futbolístico "diferente o distinto"? Son jugadores con estrella, que se ganan al público no por su sacrificio en robos de balón, si no por la clase que aglutinan en su pierna buena. Son los llamados a realizar magia en el juego y destapar el "tarro de las esencias" cuando el equipo no consigue sacar un partido adelante. Jugadores capaces de driblar rivales sin filigranas, sino con sutileza; de realizar pases sin mirar y de aparecer por cualquier zona de tres cuartos de campo para finalizar una jugada con una clase al alcance de pocos. Eso poseía el Madrid con Özil en el campo y es lo que fichó este verano con la contratación de Isco.
Durante esta pretemporada se especuló mucho sobre el posible sistema de juego de Ancelotti, quien se caería del once, quien entraría... Desde el primer momento pudimos observar como, en casi todos los partidos en los que fuera titular, Isco ocuparía la media punta, posición en la que Mesut Özil mejor rinde. Así las cosas, el mago alemán sería trasladado a la derecha, a pierna cambiada, pero en esa posición pierde gran parte de sus mejores atributos. Posee velocidad y regate, pero Özil se encuentra más cómodo con libertad de movimientos y sin tener que ayudar al lateral en tareas defensivas. Si a Özil siempre le se le ha achacado su irregularidad, jugando en la derecha lo iba a tener mucho más difícil para intentar se más regular.
Si a todo esto le añadimos una suculenta oferta del Arsenal por el alemán de unos 45 millones de euros, el resultado que se dio fue la salida de Mesut Özil del club. El Madrid claramente pierde mucho con esta venta, pero posee un sustituto de garantías, joven y nacional. El problema vendría ante una posible lesión de Isco, el club blanco no tendría efectivos capaces sustituirle. A todo esto hay que añadirle que jugadores así no están hechos para estar en el banquillo, necesitan jugar y recordemos que nos encontramos en año de mundial y la cantidad de jugones alemanes capaces de hacerle la competencia a Özil es mucha.
Todos estos son los frentes naturales que se abren ante la venta de una estrella, pero hay uno más importante y que puede resultar bastante negativo para el club, y es el de la grada. En un momento en el que la parroquia del Bernabeu parece estar algo dividida con la suplencia o no suplencia de Casillas, ahora no ha caído nada bien la venta del que se suponía como 3º jugador más importante de la plantilla. Veremos como reacciona el público madrileño en el próximo encuentro de liga, pero ya pudimos ver las primeras manifestaciones y polémicas sobre este tema en la presentación de Gareth Bale.
Özil en su nueva casa
El Arsenal recibe con los brazos abiertos la llegada del alemán. Con las inoportunas lesiones de Artera, Wilshere y Podolski parece claro que será titular nada más llegar, y lo hará en la media punta que a veces ocupaba Cazorla. El dibujo "Gunner" de 4-3-3 colocará en el medio a Rampsey, Wilshere y Özil. En el ataque Wenger alineará a Cazorla en la izquierda, Walcott en la derecha y a Giroud en el medio.
Este Arsenal de Wenger siempre se ha caracterizado por el gusto del balón en su fútbol, eso es un factor positivo para Özil, ya que es un jugador al que le gusta entrar en contacto con el balón. Sin embargo, también podría adaptarse a un estilo de fútbol de contragolpe, recordemos como fue con Mourinho cuando llegaron los mejores partidos y registros de Özil. El portugués lo convirtió en un jugador capaz de llevar las contras y adquirió más llegada al área.
Christian Sánchez de la Blanca Portillo
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